Hola, soy
Ismael Longás.
Ingeniero industrial de formación, profesor por vocación y empresario por necesidad: la de demostrar que se puede aprender un idioma en semanas — no en años — cuando entiendes cómo funciona realmente tu mente.
De ingeniero de calidad a profesor de idiomas
Nací y crecí en Zaragoza. Estudié Ingeniería Industrial en la Universidad de Zaragoza y, antes incluso de terminar la carrera, ya estaba trabajando como Ingeniero de Calidad para clientes en HMY Yudigar, una multinacional de mobiliario comercial con sede en Cariñena. Estuve allí más de cinco años, gestionando procesos, hablando con clientes en varios idiomas y dándome cuenta de algo: el inglés y la formación seguían siendo el cuello de botella de muchísima gente competente.
En paralelo, hice el Máster en Profesorado de la Universidad de Zaragoza. Quería entender cómo se enseña, no solo cómo se aprende. Y en 2021 di el salto a la enseñanza: empecé a dar clase en Salesianos Zaragoza, en los ciclos formativos de Electricidad y Automoción.
Aquí fue donde se me cayeron muchas vendas. Veía a alumnos brillantes bloqueados con materias que llevaban arrastrando años, y no porque no fueran capaces, sino porque nadie les había enseñado a aprender. Y eso me llevó al siguiente paso.
Cómo funciona la memoria de verdad
Empecé a estudiar por mi cuenta neurociencia, técnicas de memorización y desarrollo personal. Me formé con dos de las grandes referencias mundiales en este campo: Ramón Campayo, ocho veces campeón del mundo de memorización y autor de Aprende un idioma en 7 días; y Jim Kwik, entrenador mental estadounidense que ha trabajado con Elon Musk, Will Smith y la Universidad de Harvard.
Cuando uní lo que aprendí de ellos con mi experiencia como profesor y con la ingeniería de procesos, vi clarísimo que el modelo tradicional de enseñanza de idiomas estaba roto. La escuela de hace 60 años y la de hoy nos enseñan a memorizar igual: leer, subrayar, copiar y repetir. Y la neurociencia lleva 50 años demostrando que la memoria a largo plazo no funciona así. Funciona con emoción, asociación e imágenes.
Probé a fondo la metodología conmigo mismo y con voluntarios. Aprendí cientos de palabras en idiomas que no conocía en cuestión de días. Y entonces decidí ir en serio.
El nacimiento del método
En octubre de 2022 fundé PlanBrain Formaciones. La propuesta era —y sigue siendo— sencilla y radical a la vez: un nivel medio o medio-alto de inglés en 20 días, dos horas al día. Lo equivalente a 2-3 años de academia, sin frustración y sin tener que repetir como un loro.
El método se apoya en tres pilares:
Mentalidad
Antes de aprender ni una palabra, trabajamos las creencias limitantes que arrastras desde el colegio. Sin esto, todo lo demás se cae.
Movimiento
Más del 90% del riego sanguíneo al cerebro depende del movimiento de la columna. Cada sesión empieza con una activación física específica.
Metodología
Asociación emocional con visualización potente, en lugar de repetición mecánica. Pronunciación, vocabulario y gramática trabajados por separado.
Los resultados son demostrables: en el primer grupo piloto a finales de 2022, alumnos sin conocimientos previos pasaron exámenes oficiales de Cambridge con niveles A2 y B1. Una alumna de 55 años, sin nada de inglés, salió con un B1 oficial. Personas con base previa han llegado a B2 en el mismo periodo, lo que en el sistema tradicional son cinco años de academia.
Más de 300 personas y 200 testimonios después
Desde que arrancamos he acompañado a más de 300 alumnos en su proceso de aprender inglés. La mayoría llegaba a PlanBrain después de haber probado academias, estancias en Malta, profesores nativos y métodos online, y de no haber conseguido pasar de un A2 frustrante.
Tengo grabados más de 200 testimonios en vídeo de alumnos contando sus resultados. Profesionales que tras 20 días pudieron dar reuniones en inglés. Personas de más de 50 años que llevaban toda la vida con «la espinita» clavada y consiguieron viajar hablando con la gente. Estudiantes que sacaron certificaciones oficiales en un mes. Hispanos viviendo en Canadá, EE. UU. o Malta que por fin pudieron desenvolverse en su entorno.
El denominador común no es la edad, ni el nivel previo, ni el talento para los idiomas. Es el compromiso y la voluntad de cambiar el método.
Por qué hago esto
Creo que el sistema educativo lleva demasiado tiempo culpando al alumno de los fallos del método. Que se ha confundido «no he aprendido» con «no soy capaz», y eso ha frustrado a generaciones enteras con cosas tan simples como hablar inglés.
Mi propósito con PlanBrain es demostrar, alumno a alumno, que cualquier persona adulta y comprometida puede dominar un idioma en semanas si se la enseña bien. Y, de paso, devolverle a mucha gente la confianza que el sistema tradicional les quitó.
Asiste a una clase gratuita conmigo.
Verás en directo cómo funciona la asociación emocional y por qué se puede aprender inglés en 20 días. Sin compromiso.
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